Y así,
llegamos a la fecha actual, cuando, como ya mencioné, Changmin le había preguntando a Jaejoong si podían ir juntos a
celebrar el día del centro, y llegó Yunho, con la misma intención, pero al
menor presente.
Como
buen orador y domador de la palabra, experto en retórica, el pequeño Shim
Changmin se había salido con la suya, estar con los dos ese día; porque temía
lo que pudiera implicar el “priorizar” a uno sobre el otro, sobre todo teniendo
en cuenta los antecedentes de los dos mayores. Sin embargo, el día de
celebración del centro, tras las demostraciones y competiciones deportivas de
los diferentes clubes, estaba desarrollándose la mar de tranquilo. Yunho había
ayudado a llevar la manta para el picnic, Jaejoong llevaría la rica comida que
siempre prepara, y, la única pega, por encontrarle algo, había sido que Junsu y
Yoochun se habían acabado acoplando a su magnífico día, y estaban copando casi
toda la atención de sus dos hyungs predilectos. Y es que ambos lo “mimaban” a
su manera, y él se sentía muy a gusto en compañía de cualquiera de los dos. Eso
cuando no estaban los otros dos delante, llamando la atención haciendo
tonterías, de ese tipo que, un chico tan maduro como él, ya había dejado
enterradas años atrás en el colegio, a la altura del parvulario….
Para
conmemorar tan dichoso día, Changmin había sacado la cámara de video para
grabar tan especial evento, Jaejoong y Yunho juntos y sin hacer amago en ningún
momento de querer matarse; eso, si no se metían Yoochun y Junsu, queriendo ser
los protagonistas de la cinta del pequeño.
Pero
volvamos con los protagonistas principales de esta historia. Como ya dije,
estaban de vuelta al edificio central, después de su maravilloso picnic,
cerrando la extraña comitiva, que eran
ellos cinco juntos. Si bien, no habían dado apenas unos diez o quince pasos por
el pasillo principal, que daba acceso a las escaleras que subían a los
distintos niveles docentes, cuando se le acercaron unos chicos con claras ganas
de molestar.
-
Jejeje, pareces caperucita roja con la cesta. –bromeaba uno,
insultando a Jaejoong
-
No, no, espera… no es caperucita roja, es Blancanieves, con la comida
para los enanitos jajajajaja. –rió a carcajadas otro, al tiempo que le daba un
empujón.
-
Yo que tú no haría eso… -se acercó Yunho, quien se había adelantado,
porque Changmin y Junsu volvían a pelearse, y Yoochun no lograba que dejaran de discutir cual críos
pequeños enrabietados
-
No necesito que me defiendas, Yunho… -dijo algo bajo, pero con claro
tono molesto.
-
No te defiendo, les aviso. Tiene mucha más fuerza de la que aparenta…
-le comentó al grupo que estaba incordiando a Jaejoong
-
Sí, seguro… por eso necesita que venga su novio a defenderlo. –rebatió
uno de ellos, haciendo que volvieran a explotar en tremenda carcajada
-
No. –dijo Yunho a Jaejoong, sujetándole uno de los brazos- No merecen
que pierdas el tiempo, ni menos que te juegues la graduación por gilipollas
como estos… -Jae lo miró un instante, pues el tono había sido serio y directo,
más como una orden que como un consejo o advertencia, pero la risa y actitud de
aquellos chicos, lo estaba poniendo frenético, y lo único que lograba Yunho
metiéndose en medio, era que la cosa empeorase- Jaejoong… si voy a graduarme, quiero sentirme aún más orgulloso
porque haya sido venciéndote sacando mejores notas que tú, y no porque te
negaron el título por una estúpida expulsión que puedes evitar… -argumentó
igual de serio que antes, logrando esta vez su objetivo, que el pelinegro
dejase de estrangular y retorcer el asa de la cesta, que amenazaba con
deshacerse, por no hacerlo con el cuello de los otros.
-
Tienes razón… pero el que ganará, seré yo…
-
Está por verse… -sonrió con suficiencia
Si
bien, aquellos chicos no tenían ni la más mínima intención de dejarlo pasar.
Descubrir que Jaejoong no podía pelearse, porque no quería ser expulsado y
perder la opción al título de bachiller, les hizo envalentonarse aún más; ya
que, aún en el caso de que él les diera una paliza, que hiciera que sus cuerpos
estuvieran doloridos y magullados durante días, lo más seguro es que
consiguieran que el pelinegro no volviera a pisar el instituto en lo que
quedaba de curso.