Seguramente,
el seguir con las actuaciones en el musical, antes de que diese comienzo la
gira, era una de las mejores ideas que había tenido. Porque al centrarse en
memorizar una y otra vez sus líneas de texto y sus canciones, no tenía la
cabeza libre para pensar, recordar, evocar, soñar o imaginar nada más.
Sí,
definitivamente, Junsu sabía que era lo mejor, sobre todo para su salud, por
contrario que pueda parecer, el saturarse de trabajo hasta las orejas.
Porque
siendo sincero, su pecho dolía, amén de unos cuantos centímetros más abajo en
su anatomía. ¿Por qué?... pues porque jode, y mucho, que las palabras “te amo”
no signifiquen lo mismo para quien las dice, como para él que las escucha;
porque debe conformarse con ser buenos o mejores amigos; porque sabe que no
puede sacar nada más…
Y la
culpa de que haya vuelto a recaer en esa necesidad compulsiva de estar ocupado
todo el santo día, todos y cada uno de los días, la tiene aquella bendita
canción que han sacado como single presentación de su nuevo disco. Desde que
grabaron “ Back seat”, que su salud
mental ha rayado el borde de la locura.
Por
eso, ahora, no lo llama. Se ha hecho experto, casi nivel Jaejoong, en mandar
whatsapps o mensajes de texto, cada vez que quiere tratar algo con él; porque
sólo hay algo peor, para que sus fantasías terminen de dispararse, que escuchar
la voz sensual que inicia y finaliza la canción, y eso es, escucharla justo en
tu oído.
Sí,
Junsu está luchando muy firmemente por sacar a Park Yoochun de su sistema
neuronal. Por desgracia, no resulta tan fácil.
-
Toc –toc –escuchó decir, al tiempo que golpeaban
la puerta del camerino, que estaba abierta- Servicio de recogía y entrega a
domicilio. –sonrió ampliamente Yoochun, desde la entrada- ¿Has terminado ya?
-
Hm –asintió Junsu, colgando la ropa que se había
quitado en la percha y cogiendo su chaqueta.
Subidos
en el coche del mayor, de camino a su casa.
-
Junsu, ¿podrás seguir con las actuaciones de
Drácula, una vez que iniciemos la gira?
-
Supongo que
no. Pero como ya quedan pocas con mi nombre en el cartel, imagino que
podré terminarlas. De todas formas,
hablaré con Jae, para ver si puede retrasar un poco el inicio de la gira de
JYJ.
-
No sé si le hará gracia… -Junsu sonrió de forma
algo sarcástica
-
Pues le va a tener que hacer. Yo estuve
esperando para grabar hasta que vosotros dos terminasteis con vuestras
respectivas grabaciones de los dramas.
-
Lo siento, Junsu. –volvió a disculparse, pues ya
le había pedido disculpas al inicio de la grabación del disco y casi cada
semana que duró la misma- Pero trabajo es trabajo, y no podía escaquearme
cuando quisiera.
-
Lo sé. Y el musical es lo mismo, trabajo.
-
Ya…. Pero actúas casi a diario.
-
¿Y? ¿De qué te quejas? Sólo habéis venido a
verme una vez; si aún hubierais venido todos los días… podría entender que os
quejaseis porque os quedáis sin pasta, por venir a verme. –relató. Yoochun
explotó en una sonora carcajada
-
Su, sabes que lo haría. Iría a verte todos los
días, igual que tu hermano. Pero los dos tenemos trabajo, y no siempre podemos
ir a verte. –respondió, mirándole de reojo
-
Lo sé, lo sé. –dijo resignado.
Tras
varios minutos en silencio. Junsu comenzó a tararear la melodía de Back seat.
-
Nuestro mayor fan –reprodujo el sonido de un
redoble de tambor- Kim Junsu. –dijo con la misma solemnidad que un maestro de
ceremonias
-
Idiota. –bufó, al tiempo que sacaba de uno de
los bolsillos de la chaqueta, el mando que abría la puerta del garaje del
bloque de pisos en el que vivía
-
Hey, que era un cumplido. –se hizo el dolido,
mientras buscaba con la mirada la plaza
de aparcamiento que pertenecía al piso del menor. Seguía sin comprender porqué
no se había comprado un coche.
-
Sí… ya…
Cuando
Yoochun aparcó, Junsu salió del coche y abrió la puerta del asiento de atrás,
para coger su bolsa y unos ramos de flores que le habían dado algunas fans, a
la salida del teatro. Sonrió de forma algo cínica, y se sentó dentro.
-
¿Junsu? –preguntó extrañado
-
¿Cuántas han pasado por aquí?
-
¿A parte de las mujeres de mi familia?
–preguntó, apoyándose entre la puerta y el techo, mirándolo fijamente
-
Perdona. –se disculpó. Yoochun le hizo un gesto
con la mano, para que le dejase sitio y él se movió hacia la otra puerta, que
permanecía cerrada.
-
Su, si lo que te preocupa es que pueda meter la
pata, tranquilo, ¿ok? No soy tan imbécil como para revolcarme con una tía en el
asiento trasero del coche y no volver a querer saber nada de ella.
-
Ya…
Yoochun
acarició su mentón, al hacerle subir el rostro para poder mirarle a los ojos, y
un jadeo escapó, incontrolable, de sus labios. Labios que pronto estuvieron
cubiertos por los del mayor, en un beso que le hizo borrar todas las neuras que
pudiera tener, por no decir de todo.
Desde
que grabaron Back seat, se había estado
preguntando cómo se sentiría estar en el asiento de atrás con Yoochun; besándose,
abrazándose y amándose. Sin censura en
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